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18 abril, 2011

Cómo conocer el mundo en bici

Quien va a dar consejos sobre cómo recorrer al mundo en bicicleta no es el típico ciclista que, con toda la indumentaria encima (casquito en punta, calzas multicolor y anteojos aerodinámicos), da un par de vueltas al Rosedal y se siente en el Tour de France.
Andrés Ruggeri realmente pedaleó por todo el globo: con su mujer, Karina Luchetti, conoció 22 naciones en su bicicleta tándem (en la que van dos personas) y amasó 17.524 kilómetros de recorrido. Juntos, escaparon de los machetazos de un campesino demente en Tanzania, que los corrió en ojotas por una ruta desierta; contrajeron paludismo en Malawi; soportaron subidas imposibles en los cinco continentes, lluvias, nieve y esquivaron minas de viejas y nuevas guerras; pincharon 85 veces en lugares en los que no existe, ni por asomo, el bicicletero amigo dispuesto a cambiar un gomín o poner un parche. Si ellos no pueden asesorar a ciclistas que sueñan con conocer el mundo en bici, nadie lo hará.
Panamericana, derecho:El 12 de octubre de 2008 Andrés y Karina llegaron pedaleando a parque Centenario después de haber viajado durante 377 días. Al pisar tierra firme comprendieron que la vida que tenían había cambiado por completo desde aquel 30 de septiembre de 2007, cuando enfilaron en tándem por la General Paz hacia Campana. Luego vinieron el Litoral, Paraguay, Brasil, Sudáfrica, Mozambique, la India, Nepal, Vietnam, Laos, Turquía, Egipto, Jordania, Siria, Nueva Zelanda y Chile, por nombrar algunos. Y también una media docena de saltos en avión para cruzar océanos y pasos negados a la bicicleta.
Luego de esa pedaleada final por Díaz Vélez volvieron a sus trabajos (él es antropólogo y ella, comunicadora social) y la rutina se encargó de encajonar la proeza (contada en el sitio www.elmundoentandem.blogspot.com ), aunque para ellos nada fue igual después de la vuelta al mundo. Quizá por eso, para mantener viva la llama, Andrés comenzará a dar, en mayo, cursos de preparación a quienes se animen a conocer el planeta en dos ruedas. Este es, entonces, el decálogo de lo que hay que saber antes de salir al camino, según su experiencia.
Manual para audaces: Lo primero es lo primero. ¿Cualquiera es capaz de subirse a la bici y hacer la América ? La respuesta es un no rotundo. "Tenés que tener una mínima preparación; no estamos hablando de un ciclista que recorre 20 kilómetros, se ducha y se va a dormir a su casa. Esto es otra cosa", avisa Ruggeri.
Por eso, antes de emprender un gran viaje recomienda unas cuantas escapadas previas, de 15 días o una semana, y probar tramos diarios de por lo menos 40 kilómetros, con peso incluido, acostumbrándose a pasar la noche en donde la ruta mande.
"Para evitar sufrimiento es fundamental una mínima planificación, estudiar el terreno, saber dónde vas a estar cuando empiece a caer el sol... El viajero debe preguntarse primero adónde quiere ir y por cuánto tiempo, qué cantidad de kilómetros intenta recorrer, dónde va a descansar y a encontrar provisiones, y con qué medios cuenta, tanto en cuestiones de equipamiento como de recursos económicos", insiste.
¿Qué bicicleta usar para una travesía de largo alcance? Una mountain bike, ni muy básica ni tampoco de competición -el peso de la bici cargada debe rondar los 20 kilos-, con repuestos que puedan conseguirse en sitios inhóspitos. "Es necesario saber cambiar una cadena o reparar una pinchadura, como mínimo", dice. No sea que suceda como en Mozambique, donde el estado calamitoso de algunos tramos hizo que Andrés y Karina pincharan unas 20 veces.
Otro abecé para tomar nota: nunca viajar de noche; no sobreexigirse un día porque al siguiente hay que volver a pedalear; avanzar en la misma dirección del tránsito (es falsa la idea de que lo mejor es ver venir los autos por la banquina contraria); detenerse cada hora para hidratarse (llevar pastillas para potabilizar agua), y alimentarse en forma contundente por las noches.
En cuanto a la ropa, la pareja utilizó la indumentaria tradicional del ciclista (calzas, remeras, guantes, casco), pero al atravesar países musulmanes, Karina debió usar velo y cubrir todas las partes del cuerpo: "Medio Oriente fue duro por eso, sobre todo Egipto, donde la relación con la mujer occidental es muy conflictiva", explica Ruggeri.
Intifada ciclística:Dicho sea de paso, en Jordania tuvieron que soportar una suerte de mini Intifada ciclística , ya que en ese país algunos chicos tienen por costumbre apedrear a quienes pasan en bicicleta. "Es difícil de explicar, pero lo hacen. Después pensamos que es la forma que tienen de arrear el ganado, ellos pastorean a los piedrazos", trata de entender el antropólogo.
El dinero es otro tema. Andrés sugiere llevar poco efectivo y una tarjeta para hacer retiros, algo que resulta difícil si uno está en medio de la nada. "Eso también se debe planificar: saber en qué ciudades grandes uno puede sacar plata antes de una travesía por sitios despoblados", afirma. Para un viaje como el que hicieron ellos se calcula un promedio de 30 dólares diarios. "En Europa quizás ese monto no alcanza, pero en la India podés acceder a un hotel con aire acondicionado, y en Vietnam directamente sos un rey", cuenta.
Finalmente, para hacer una vuelta al mundo es clave estar bien informado no sólo de las enfermedades contagiosas de cada país, sino también de la situación política. "En Kenya casi comienza una guerra civil cuando estábamos cerca", recuerda el ciclista.
También hay que saber qué hacer en un cruce de frontera. "Antes de llegar conviene averiguar todo lo referente a visados, pago en dólares o en moneda local, y si se puede sacar la visa en la frontera misma o hay que tramitarla previamente. Es importante estar muy atento, ser muy paciente y no hacerse el loco a lo argentino, porque lo más probable es que uno salga perdiendo", destaca. Ellos mismos no pudieron ingresar a Irán (tenían que esperar un mes para que les dieran la visa) ni a China, que les denegó el permiso por querer entrar vía Tíbet.
Pero no sólo las guerras, las enfermedades y las fronteras preocuparon a la dupla. El miedo principal, casi al mismo nivel que los machetazos en Tanzania, fueron los camiones en los caminos angostos y congestionados de Brasil y la Argentina. "Andar por la ruta 7 fue más peligroso que andar por Africa", jura el ciclista.
Basta con escucharlo contar este viaje, y dar este puñado de consejos, para darse cuenta de que en cualquier momento se subirá a la bici para pedalear hasta que parque Centenario sea, otra vez, un punto muy chiquito en el universo.
Por José Totah para LA NACION

22 mayo, 2010

Unidos por el cicloturismo

La agrupación "Se nos salió la cadena" reúne a personas motivadas por hacer trayectos en bicicleta, tomando contacto directo con la naturaleza. La idea es vincularse a partir de una actividad no competitiva.
En el ámbito de La Plata, Berisso y Ensenada, las bicicletas constituyen uno de los medios de transporte más elegidos para desplazarse y pasar el tiempo libre. Agiles, dinámicos y no contaminantes, estos históricos vehículos que alguna vez soñara Leonardo Da Vinci, son una postal indeleble del paisaje cotidiano de nuestra región.
Unidos por la tracción a sangre sobre dos ruedas y el amor por la naturaleza, la agrupación platense “Se nos salió la cadena”, surgió a mediados de 2008.
“El único requisito para pertenecer es tener una bicicleta en condiciones y buena onda. Todas las salidas son sin costo alguno y cada ciclista es responsable de sí mismo y de su bicicleta”;“Sí se exige, por seguridad, el uso de casco”,relató María Laura, farmacéutica de profesión
Con el objetivo de lograr un mejor acercamiento a la comunidad, el año pasado crearon un sitio web para difundir las salidas del grupo, e invitar a quienes disfrutan de hacer largos trayectos en bicicleta y tienen intenciones de formar parte de este grupo.
Una distinción importante a la hora de explicar qué es el cicloturismo, es su carácter no competitivo. Esta actividad combina el ejercicio físico y el turismo en contacto con la naturaleza, sin las presiones de una carrera.
“Muchas veces salimos a las 8 de la mañana y no hay gente, eso te despeja desde lo psicológico y desde lo físico. A veces podemos hacer 10, 50 o 100 kilómetros. Mas allá de la distancia, lo importante es llegar todos juntos y entender que no es una competencia”.
En poco más de tres años de vida, el grupo ha visitado Correa, Bavio, Payró, Magdalena, Florencio Varela, Quilmes, Río Santiago, y San Vicente, entre otros parajes de la Provincia.
“Nos hemos sumergido en los bosques del Parque Pereyra y descubierto arroyos y diques. Hay que ver estos lugares para apreciar verdaderamente los milagros de la naturaleza, sin olvidarse que están algunos a menos de media hora de pedaleo desde donde vivimos” sintetizó María Laura. Contó que “pedaleamos los domingos y feriados y cada tanto organizamos Salidas Kids, con mate y pic-nic, en donde incorporamos a hijos, maridos y esposas, en agradecimiento al aguante que nos hacen durante todo el año”.
En relación al modo de elegir los destinos y planificar las salidas, María Laura contó que “cada semana buscamos en el Google recorridos nuevos o modificamos alguno hecho anteriormente. Transitamos por caminos de tierra, vías de trenes abandonadas, arena en la costanera del río, y para esquivar barro, hemos alguna vez, pedaleado a campo traviesa. Además de organizar el recorrido, intentamos también investigar la historia de los destinos, para aprovechar al máximo los lugares que visitamos”. www.senossaliolacadena.com.ar
Fuente:diario hoy

08 mayo, 2010

Iniciativa "pueblo por pueblo en bicicleta"

Todo comenzó con el robo de una bicicleta. “Sólo hay una cosa que a los amantes del ciclismo les duele en el alma: el robo de su bicicleta. Por eso cuando me sacaron la bici dije no salgo más solo”, contó a Hoy Luis Vázquez el coordinador del grupo de cicloturismo La Loma.
Bajo esa consigna, comenzó a convocar otros amantes de ese deporte para hacer salidas grupales. Primero eran dos lo que salían a recorrer la ciudad, y ahora son más de cien ciclistas los que todas las semanas visitan cada pueblo de la ciudad y del país juntando historias de sus pobladores.
En sus itinerarios ya llevan miles de kilómetros recorridos. Las últimas travesías fueron a La Quiaca y Usuhaia. La próxima aventura será con motivo del Bicentenario, se llevará adelante los días 24 y 25 de mayo y tendrá un distancia de 200 km.
Recorreremos distintos poblados hasta llegar al partido de Chascomús. Quienes quieran sumarse los requisitos son tener una bicicleta todo terreno y ganas de salir a pedalear y compartir experiencias”, precisó Vázquez. La información del cronograma de la travesía debe solicitarse a www.grupolaloma.com.ar o info@grupolaloma.com.ar.
El grupo nacido en el barrio platense de La Loma, y que en la actualidad está conformado por ciclistas de otras ciudades y de todas las edades, semanalmente lleva adelante salidas por caminos rurales que están a pocos kilómetros de la ciudad. También hacen salidas nocturnas con luna llena donde realizan charlas de mecánica básica.
Al respecto, Vázquez detalló que “hacemos cicloturismo. Elegimos para recorrer zonas rurales, calles de tierra, pueblos. Pasamos por lugares con pocos habitantes que sufren el drama del despoblamiento desde el momento en que por allí dejó de pasar el tren, como Poblet, Bavio”. Los ciclistas ya pedalearon por la Isla Paulino, La Balandra, Oliden, Atalaya, Ignacio Correas, Poblet, Ferrari, Chascomús, Magdalena, Reserva El Destino, Brandsen, Buchanan, Bavio, San Vicente, Domselaar, Roberto J. Payró, Parque Pereyra Iraola, Berisso y Ensenada, entre otras localidades.
Pero las bicicletas fueron más lejos y llegaron a las provincias de Salta, donde llevan donaciones a escuelas, Mendoza, Jujuy, Catamarca, Tucumán y Neuquén.
También traspasaron la frontera a Uruguay y ya cruzaron dos veces Chile.
“Somos un grupo de personas con un objetivo en común: andar en bicicleta. Fomentamos la solidaridad, la vida sana y disfrutamos del aire puro que nos brinda la naturaleza, quien nos invita también a respetarla, lejos de la ciudad contaminada ya inevitablemente por los vehículos a motor y las industrias, y, sobre todo, compartimos la buena onda de todos”, señalan desde el grupo.
Agregan que las salidas “son entre amigos y compañeros que forman el grupo y entre los que se van sumando, y siempre sin costo alguno”.
Respecto de la organización y reglas de La Loma, explican que cada uno de los integrantes asume la responsabilidad sobre sí mismo. “No hay vehículo de apoyo ni asistencia externa de ningún tipo. Nos ayudamos en todo caso solidariamente”.
Fuente:diario hoy

07 marzo, 2010

América en bicicleta

En cuanto cruzó la línea final, dijo a sus seguidores en Twitter: "¡Lo logré!".
El ciclista inglés Mark Beaumont terminó su enorme travesía a lo largo del continente americano desde Alaska hasta la punta más al sur de Argentina.
Mark, de 27 años, recorrió 21.050 kilómetros desde mayo. Esta semana comenzó su último día de viaje sobre su bicicleta cuando le faltaban sólo 80 kilómetros.
Llegó a Ushuaia, en el sur de Argentina, para poner fin a su viaje de 268 días que lo llevó por 12 países.
También dos cimas: Mark, originario de la localidad de Bridge of Cally, en Perthshire, Gran Bretaña, también escaló las dos montañas más altas del continente Americano: El Monte McKinley y el Aconcagua.
Su viaje arrancó en Anchorage, Alaska, el 27 de mayo, y terminó cuando llegó a la orilla del mar, en Ushuaia, capital de la provincia argentina de Tierra del Fuego.
Su madre, Una Beaumont, dijo que se comunico con su hijo minutos antes de que éste llegara a su meta y que no podía hablar de lo emocionado que estaba.
Yo fui la que estuve hablando todo el tiempo, y luego, al final, él me dijo que estaba bien, y que ese lugar de Argentina era el lugar perfecto para terminar su viaje
La madre de Mark
"Yo fui la que estuve hablando todo el tiempo, y luego, al final, él me dijo que estaba bien y que ese lugar de Argentina era el lugar perfecto para terminar su viaje".
Mark Beaumont rompió un récord en febrero de 2008, al darle la vuelta al mundo en su bicicleta en 195 días.
Cuando se le preguntó a la madre sobre los futuros planes de su hijo, ella contestó: "creo que algo le estará rondando por la cabeza, pero yo no le pregunto nada. Sólo quiero que vuelva a casa, aunque sea por un tiempo".
David Peat, productor del documental que produjo la BBC sobre el viaje de Mark, dijo que fue "algo verdaderamente impresionante".
Agregó que algunos ciclistas han realizado ya ese viaje, "pero nadie ha subido esas dos montañas en un solo viaje. Fue un viaje épico". (BBC Mundo)

27 febrero, 2010

En bici por Los Andes

Un grupo de 25 ciclistas concretó un doble cruce de la Cordillera alcanzando alturas de 1.250 metros
Lo que los convocó, afirman, fue el desafío. El desafío de recorrer 260 kilómetros durante cinco días para cruzar la Cordillera de los Andes, alcanzando una altura máxima de 1250 metros y enfrentando obstáculos tales como los dificultosos caminos de montaña, la intensa resistencia del viento y los rigores del clima. Pero nada alcanzó para amedrentar al grupo de 25 platenses -profesionales, empleados y comerciantes, en su mayoría- que protagonizaron un doble cruce de Los Andes uniendo la Argentina con Chile y compartiendo una pasión común: el gusto por la bicicleta. Lo que nos inspira no es el espíritu competitivo, sino la pasión por el cicloturismo
"Es la tercera vez que hacemos esta travesía y esperamos poder repetirla el año próximo. Lo que nos inspira no es el espíritu competitivo, sino la pasión por el cicloturismo", dice Guillermo Bello, uno de los protagonistas de la aventura, todos los cuales tienen edades de entre 25 y 57 años.
Una aventura que cada año empieza bien temprano: "volvimos el 30 de enero y ya nos estamos preparando otra vez, saliendo a pedalear a todos aquellos lugares donde uno puede prepararse para hacer ciclismo en montaña, como Tandil o Sierra de la Ventana", dice Bello.
La aventura de los platenses comenzó el 22 de enero, cuando llegaron a San Martín de los Andes con el itinerario diseñado para cruzar hasta Chile y regresar.
"Es una actividad exigente, pero que no tiene espíritu competitivo. Su atractivo para el ciclista se explica porque la altura y la montaña representan un gran desafío para recorrer en bicicleta y ese desafío es el que nos motiva", indicó Bello, quien reconoce que la primera edición de la travesía se hizo uniendo Mendoza con Chile, a través de un circuito que era mucho más dificultoso y que luego decidieron reemplazar por el actual.
LA TRAVESIA:Los ciclistas platenses pedalearon durante 6 días descansando por las noches y cumpliendo con las cinco etapas en que se dividió la aventura.
Esta los llevó por el paso Huahum, ubicado a 50 kilómetros de San Martín de los Andes hasta Chile, donde después de recorrer dos pequeñas localidades a bordo de sus bicicletas, retornaron al país a través del paso fronterizo de Carririñe.
Entre los ciclistas platenses que participaron de la travesía se contaron Mariela Tuerde, Jorgelina Hidalgo, Leandro Hidalgo, Rosario Bustos, Liliana Díaz, Mariana Posse, Cristian Agüero, Marcelo Jaime, Jorge Puente, Nora Irquín, Raúl Zerbiono, Darío Di Marco, Daniel Galicchio, Laura Margagliotti, Esteban Morales, Juan Martín Hidalgo y Viviana Lampure.
Los ciclistas cuentan que uno de los momentos más exigentes del recorrido se produjo cuando encararon la subida de regreso a través del paso de Carririñe.
"Es un paso muy dificultoso, porque ahí hay 22 kilómetros de subida y aunque llegamos con entrenamiento y en bicicletas de montaña muchos debieron bajar de sus bicicletas y continuar un trecho a pie, porque era muy difícil completar el trayecto de subida continua en bicicleta", relataron a este diario. (El Dia)

22 junio, 2009

Travesía berissense en bicicleta

De La Plata a Caracas, en bicicleta. Un berissense y un mexicano unirán esfuerzos para desandar los más de 5 mil kilómetros que separan nuestra región de la capital venezolana, a pulmón y sin más cargamento que un par de mochilas bien pertrechadas.
Adrián Mariño, un técnico en mantenimiento industrial de 27 años oriundo de Berisso -pero radicado en City Bell-, e Isaí Madriz, un biólogo y trotamundos nacido en Guadalajara también 27 años atrás, se conocieron a inicios de enero pasado, cuando protagonizaban sendas travesías. El primero en auto, el segundo en bicicleta, se cruzaron en el tramo más desolado de la mítica ruta nacional 40, 60 kilómetros al sur de la localidad santacruceña de Bajo Caracoles."Venía hacia el norte por la 40, en auto, después de llegar hasta Ushuaia por la 3, y paré a ver si necesitaba algo, porque yo viajé de La Plata a San Martín de Los Andes en bicicleta y en cierta forma me sentí identificado" recuerda Mariño: "conversando, me contó que estaba recorriendo América, y me entusiasmó la idea de sumarme, así que quedamos en contacto por e-mail". El reencuentro se dio meses después en Puerto Madryn, cuenta Isaí, que salió de Chicago hacia el sur en septiembre de 2007, alternando tramos de viaje con estadías vinculadas con su profesión -colaboró con ONGs de toda América en disciplinas como la entomología, la biología marina y la zoología-: "Adrián llegó con la bicicleta, y partimos hacia San Antonio Oeste por la ruta 3; desde allí hasta Bahía Blanca, subimos el 'carrito' a los rieles del ferrocarril".
El "carrito" con que recorrieron centenares de kilómetros es una suerte de "zorra" tracción a sangre, armada con las dos bicicletas en paralelo, unidas por un bastidor de caños y contenidas sobre los rieles por algunas guías. "Viajamos de noche, obviamente sin autorización, y sólo una vez tuvimos que bajar el carro por la proximidad del tren" confía Mariño.
DE MADRYN A LA PLATA: Los 1.600 kilómetros entre Madryn y La Plata fueron el aperitivo para lo que está por venir: el dúo de ciclistas, que irá subiendo las alternativas de la aventura a la página web www.isaimadriz.com -actualmente en construcción-, prevé pasar por el Litoral, con parada -y pasantía- en los Esteros del Iberá; ingresar en Brasil por el Mato Grosso; cruzar Bolivia y volver a territorio brasileño; pasar por Guyana; retomar un tramo del país de Lula Da Silva, y arribar a Venezuela. Una misión complicada, pero no imposible cuando hay pasión y decisión de por medio. Al menos, así lo cree Adrián Mariño: "renuncié a un buen laburo por esta movida, pero ocasiones así a veces se dan una sola vez... y no podía dejarla pasar". (quilmespresente.com)

11 mayo, 2009

Aventuras en bicicleta

En su edición del 3 de mayo el Diario Hoy publicó el siguiente artículo...
Un grupo de amigos recorre el partido de La Plata y las localidades cercanas. Disfruta de los paisajes naturales, los caminos rurales, los senderos intrincados y los silencios profundos. También realizan excursiones nocturnas sin más apoyo que la luna llena. Arroyos que cruzan de lado a lado el camino hasta perderse en la inmensidad del verde, extensos senderos de tierra en los que sólo se escucha el sonido de las aves y viejos puentes de madera que obligan a extremar recaudos para no tropezar en el intento... Cercanos y accesibles, estos paisajes podrían considerarse como el antídoto natural contra el estrés cotidiano; pero para disfrutarlos en su real magnitud es necesario prescindir del auto que tanto apego genera en el llamado homo urbanus.El Gran La Plata, Bavio, Ferrari, Magdalena y Chascomús son sólo algunos de los destinos que aún atesoran sorpresas para quienes los recorren en bicicleta; y es precisamente eso lo que hace el grupo de cicloturismo La Loma.Nacido en el barrio homónimo -del casco urbano platense- el grupo cuenta con más de 500 miembros, ya que a los ciclistas locales se les suman otros de Quilmes, Avellaneda y Capital Federal, dispuestos a realizar ese ritual que suele arrancar bien temprano, a las 8 o a más tardar 9 a.m. Las mountain bike se juntan en la esquina de 31 y 44 y desde ahí parten en busca de los caminos que los llevarán por una aventura que -si sólo es dominguera- no saldrá de los límites del partido: Poblet e Ignacio Correas, son dos de los circuitos más habituales.
Las salidas suelen ser en grupos de entre 20 y hasta 50 personas, ya que todo depende de la distancia y la capacidad de pedalear que tenga cada uno; por lo demás, no existen límites: el paseo es gratuito y las edades variadas, a tal punto que el más chico tiene 12 y el más grande 64. Aunque también está Julia, una chiquita de dos años a la que llevan en una sillita. Tranqueras, almacenes de campo y quizá alguna estación que hoy es mudo testigo del paso del tren. Estas son algunas de las alternativas que ofrecen los viajes cercanos, pero una vez por mes se aventuran un poquito más lejos (acaso a la zona de Punta Indio) y suman el desafío de dormir en carpa.Cuando la salida es cercana, el regreso es tempranero: no más de las tres de la tarde, como para que la noche no los sorprenda en el camino. Sin embargo, hay noches que invitan a la aventura y es por eso que también realizan excursiones nocturnas.
Una caramañola, el equipo de mate, algo para comer, herramientas básicas y una cámara de repuesto; eso es todo lo que llevan, más el amor inclaudicable por la naturaleza. La aventura puede estar aquí no más, al alcance de la mano, y para comprobarlo alcanzará con pedalear hasta Berisso, bajar a playa por Pablo Blanco y -si el río está bajo- darle hasta la Isla Paulino, de la que seguirán en lancha hasta la Santiago (Ensenada) para retornar una vez más a La Plata.

01 abril, 2009

Punta Lara a pedal



Recorriendo la web encontramos esta info proveniente de AMIGOS DEL PEDAL, la dejamos a su disposición (para mayores datos entren a su pagina). El domingo 5 de abril recorremos esta localidad ubicada a 18 km. de la ciudad de La Plata y se halla sobre la ribera del Río de La Plata, en la ciudad de Ensenada. Constituye el exponente más austral de las "selvas en galería" que bordean los ríos Paraná y Uruguay, con vegetación subtropical similar a la del sur del Brasil y gran parte de Misiones, y diferente a la vegetación de los alrededores.
Presenta las típicas características selváticas: poca luz, grandes árboles que mantienen la humedad de la atmósfera y del suelo, favoreciendo el desarrollo de vegetales inferiores. Está surcada por el arroyo Las Cañas. Hay numerosos artrópodos, anfibios, algunos mamíferos y gran variedad de aves.